Las elecciones anticipadas en España del 29 de noviembre han paralizado la legislación cultural pendiente, incluidas las propuestas que regulan la inteligencia artificial generativa (AI) en las artes. También han quedado en suspenso dos medidas de protección social para trabajadores culturales independientes.
El Prime Minister Pedro Sánchez anunció las elecciones el 5 de octubre. El Royal Decree 806/2026 formalizó la decisión y disolvió el Congreso y el Senado, lo que provocó que las iniciativas legislativas en trámite quedaran sin efecto.
La legislatura termina sin que se haya aprobado la legislación cultural. La Film and Audiovisual Culture Law también queda sin efecto, justo cuando su grupo de trabajo había comenzado a trabajar en la Culture Committee.
La propuesta sobre AI y la oficina de derechos de autor quedan paralizadas
El anteproyecto de ley sobre AI acababa de entrar en consulta pública. Era el tercer intento del gobierno de regular este ámbito.
El Culture Ministry propuso inicialmente un real decreto, pero lo retiró tras la oposición de gran parte del sector. Posteriormente, el Labour Ministry intentó seguir la misma vía.
El Council of State concluyó que los cambios de este alcance afectaban derechos fundamentales y requerían una ley.
La propuesta permitía «la creación de contenido relacionado con la imagen, la voz o los resultados del trabajo para el que se contrató al artista», siempre que su uso se mantuviera dentro de la finalidad del contrato.
Los planes para la Spanish Office for Copyright and Related Rights también han quedado paralizados. El entonces Culture Minister Miquel Iceta anunció la oficina en 2022.
Su función sería supervisar y regular las organizaciones de gestión colectiva, como SGAE y DAMA, y representar al sector en las negociaciones internacionales, especialmente dentro de la European Union.
Las normas laborales del Artist Statute mantienen el calendario previsto
Las disposiciones laborales del Artist Statute siguen vigentes. El Royal Decree 607/2026 regula la relación laboral especial de los artistas y del personal técnico y de apoyo.
Se publicó en el Official State Gazette (BOE) el 25 de julio y entrará en vigor el 25 de mayo de 2027. Su implementación no depende del parlamento.
El Council of Ministers aprobó el nuevo Artist Statute en julio, aunque los sindicatos criticaron la exclusión de la protección frente a la AI.
Las medidas de apoyo a trabajadores independientes quedan pendientes
Estaba previsto aprobar dos medidas para trabajadores por cuenta propia mediante la ley de cine:
- Un aumento del límite de ingresos netos anuales para acceder a la cotización reducida para trabajadores por cuenta propia de 167 euros al mes. Aprobado en 2023 para ingresos de hasta 3,000 euros anuales, el límite subiría a 4,000 euros.
- Una prestación por cese de actividad de 600 euros al mes durante dos meses.
El Social Security Ministry acababa de aprobar ambas medidas tras largas negociaciones.
Representantes del sector piden medidas
Carlota Navarrete, director de la Coalition of Creators, pidió actuar con urgencia en la próxima legislatura:
«Lamentablemente, ni este ni otros proyectos cruciales para el sector, como los que buscan transponer la European digital services regulation o abordar el uso de la AI en el ámbito cultural, han llegado a concretarse, y eso hace aún más urgente actuar en la próxima legislatura».
Isaac Vivero, president de ACCES, agradeció al Culture Minister Ernest Urtasun su «compromiso sin precedentes» con el sector y advirtió:
«Podríamos ver numerosos cierres sin políticas adecuadas centradas en apoyar la escena musical de base».
Sus propuestas incluyen una contribución simbólica por cada entrada vendida en grandes eventos y el restablecimiento del apoyo a la programación de las salas.
A medida que avanza la implementación de la European AI regulation, España sigue sin un marco propio que regule el uso de las voces y las imágenes de los intérpretes. El organismo previsto para supervisar las organizaciones de gestión colectiva tampoco se ha creado.
El próximo gobierno tendrá que decidir si retoma las propuestas tal como estaban o empieza de nuevo, lo que determinará el calendario de cualquier nueva aprobación.