La distribución de regalías de 50/25/25 de PRISINDO por uso público y la división equitativa de las ganancias netas con artistas de SRR Capital describen cómo se reparte el dinero. No parten de la misma suma de dinero. Para un catálogo independiente, la pregunta útil junto a cualquier porcentaje es: ¿un porcentaje de qué?
Empieza por la suma de dinero
Un porcentaje puede asignar regalías entre titulares de derechos, dividir ganancias según un acuerdo de financiamiento o describir la participación de un catálogo en las escuchas. Cada uno responde a una pregunta de negocio distinta. Leer el porcentaje sin su denominador puede hacer que una distribución atractiva parezca una tasa de pago, o que una tendencia de audiencia parezca un estado de resultados.
La diferencia se observa en la participación de los artistas australianos en las escuchas nacionales, que ha caído a su nivel más bajo registrado. Esa participación describe hacia dónde se dirigen las escuchas dentro de un mercado. Por sí sola, no dice nada sobre el monto recibido por una grabación en particular. Antes de usar la tendencia para tomar una decisión de ingresos, el titular de un catálogo necesita tanto la medida de escuchas como los ingresos atribuibles al catálogo.
La misma disciplina se aplica al evaluar un acuerdo. Una división equitativa de las ganancias netas le indica al artista cómo se comparte un fondo de ganancias acordado. No identifica ese fondo de la misma manera que lo haría una cifra de ingresos brutos. Antes de comparar ofertas, especifica junto a la distribución la fuente de ingresos indicada, las deducciones aplicables y el monto resultante.
Las distribuciones de derechos siguen a los derechos
Indonesia ofrece un ejemplo claro de por qué una grabación puede generar más de un registro contable. Los reclamos por grabación, composición y derechos de intérprete son distintos, y la fórmula 50/25/25 de PRISINDO se aplica a las regalías por uso público, no establece una tarifa por reproducción en Spotify. Aplicar esa fórmula a un estado de cuenta de streaming sería usar un denominador equivocado.
La vía de cobro también importa. WAMI, los distribuidores y las sociedades de intérpretes gestionan registros contables distintos. El estado de cuenta de una distribuidora sobre una grabación no puede servir como registro completo de todos los reclamos de composición o de intérpretes asociados con la misma pista. Para un sello, la tarea práctica consiste en vincular cada derecho reclamado con la organización o el acuerdo que lo contabiliza y luego conciliar cada estado de cuenta pertinente según sus propios términos.
Esto plantea una pregunta útil para el catálogo: ¿qué ingreso debe dividir este porcentaje? Si la respuesta es una regalía por uso público, usa la asignación por uso público. Si la respuesta son los ingresos de una grabación distribuida a un servicio de streaming, usa el acuerdo y el estado de cuenta que rigen los ingresos de esa grabación. Los porcentajes pueden aparecer en la misma revisión del catálogo, pero deben figurar en líneas separadas.
Las ganancias netas necesitan una definición contable
El modelo de SRR Capital combina anticipos para artistas, servicios de sello y fondos de marketing con una división equitativa de las ganancias netas. La distribución es fácil de leer; el orden contable determina qué monto llega a ella. El dinero proviene de los lanzamientos incluidos, el acuerdo establece qué cuenta para calcular las ganancias y las partes dividen el monto neto resultante. Por eso, un artista que evalúe ese modelo debe leer la definición de ganancias junto con la distribución principal.
El cálculo exacto de las ganancias netas depende del acuerdo. Eso es lo que hay que resolver antes de usar la distribución en un presupuesto de lanzamiento. Identifica qué ingresos entran en el cálculo, qué costos se descuentan, cuándo se hace el cálculo y qué estado de cuenta muestra el resultado. Un anticipo, un servicio y el financiamiento de marketing son aportes distintos al acuerdo; su presencia por sí sola no indica cómo afecta cada uno a la cifra neta.
Por eso también dos acuerdos con el mismo porcentaje declarado pueden generar ingresos distintos para los artistas. El porcentaje solo se aplica después de que las reglas contables hayan establecido su base. La comparación debe partir de los mismos ingresos del catálogo y seguir las definiciones de cada acuerdo hasta llegar al monto que se divide.
Usa cada porcentaje para una sola decisión
Ausify estará activo un mes más mientras la participación de los artistas australianos en las escuchas nacionales se mantiene en un mínimo histórico. Una campaña y una medida de participación de mercado pueden dirigir la atención a las escuchas locales, pero esa participación por sí sola no puede decirle a un sello cuánto generó su catálogo. Del mismo modo, la radio por internet puede llegar a oyentes de hip-hop independiente fuera del mercado local de un artista, mientras que el tamaño de la audiencia y los resultados promocionales varían. El alcance es una razón para medir la audiencia; no es en sí mismo un ingreso por regalías.
Al revisar un catálogo, anota tres datos junto a cada porcentaje:
- El denominador: la regalía por uso público, las ganancias netas definidas o el total de escuchas nacionales que se está midiendo.
- La vía: el estado de cuenta de la sociedad, la distribuidora o el acuerdo que contabiliza el monto.
- La decisión: el reclamo que hay que conciliar, la cláusula del acuerdo que hay que revisar o el resultado de audiencia que hay que medir.
Este breve registro evita que una asignación de derechos se convierta en un supuesto precio por reproducción, que una distribución neta se convierta en una promesa sobre ingresos brutos y que una participación de escuchas se convierta en una proyección de ingresos. La cifra aplicable es el monto del registro contable correcto, después de aplicar el porcentaje correspondiente a la base indicada.