El crecimiento de seguidores se ha desacelerado en 50 playlists de usuarios de Spotify, según Austin Staubus, fundador de 11A, mientras Spotify implementa un filtro contra el spam. Para un artista o sello independiente, la pregunta inmediata es si una menor cantidad de nuevos seguidores lleva a menos oyentes de las grabaciones que incluyen esas playlists. Un menor crecimiento de seguidores, por sí solo, no permite responderla.
Mide el punto en que cambia el descubrimiento
La observación de Staubus se refiere al crecimiento de seguidores en playlists de usuarios. Por sí sola, no mide las reproducciones de una canción, los ingresos generados por esas reproducciones ni un cambio en las condiciones según las cuales Spotify paga a los titulares de derechos. Son puntos distintos de la cadena. Una persona debe encontrar una playlist antes de decidir seguirla; un seguidor debe escuchar antes de que una grabación pueda contabilizar una reproducción. El pago por derechos llega después.
Esa distinción importa durante el despliegue del filtro contra el spam de Spotify y el escrutinio de sus sistemas de búsqueda y recomendación. Quien gestiona una playlist puede observar un cambio en los nuevos seguidores mientras un artista incluido en ella no ve un cambio comparable en las escuchas. También puede ocurrir lo contrario: las escuchas pueden cambiar aunque el número de seguidores apenas varíe. Ninguno de esos resultados identifica la causa de la desaceleración reportada por Staubus.
Por eso, los equipos deberían llevar un registro fechado de cada inclusión en una playlist que puedan monitorear: cuándo apareció la canción, cuántos seguidores tenía la playlist en ese momento, cuánto creció después el número de seguidores y cuántas escuchas tuvo la canción durante el mismo período. Comparen esos registros antes de concluir que un cambio en el descubrimiento afectó el catálogo. Tomen las 50 playlists de Staubus como una razón para revisar su propia exposición, no como una tasa de conversión para sus lanzamientos.
Separa el acceso del pago
El Fresh Finds Summit de Spotify está programado para el 4 y 5 de noviembre en Los Ángeles para artistas independientes emergentes de su programa Fresh Finds Forward. Es otra vía por la que la plataforma puede dar visibilidad a los artistas. Es distinta de una playlist de usuarios que gana seguidores mediante búsquedas o recomendaciones. Una invitación a un programa y el crecimiento de una playlist de usuarios miden distintas formas de acceso; ninguna equivale a un estado de regalías.
Para un sello que decide dónde invertir el tiempo del equipo, la pregunta útil es qué puede generar cada vía para una grabación específica. Registren la actividad posterior a la inclusión en una playlist o a una oportunidad dentro de un programa, y luego revisen las escuchas y los ingresos asociados con ese período. No asignen un valor monetario a un nuevo seguidor ni a la participación en un programa sin observar qué ocurre después. El acceso puede aumentar las posibilidades de que se escuche una canción, pero el número de seguidores de una playlist no indica cuánto ganó un titular de derechos.
La misma distinción se aplica a los derechos. El sistema de regalías musicales de Indonesia distingue los reclamos por grabaciones, composición y ejecución, y el reparto de uso público de 50/25/25 de PRISINDO no es una tarifa por reproducción de Spotify. Un cambio en el descubrimiento mediante playlists no convierte ese reparto por uso público en una tarifa de streaming. Cuando cambien las escuchas, identifiquen qué cuenta de ingresos están revisando antes de comparar los montos.
Identifica dónde aparece la pérdida
Una revisión útil sigue la canción desde la exposición hasta las cuentas de derechos pertinentes:
- Alcance de la playlist: ¿La playlist de usuarios ganó seguidores más lentamente durante el período que están revisando? Ese es el cambio que Staubus identificó en 50 playlists.
- Escuchas: ¿Cambió el número de reproducciones de la grabación durante el mismo período? Si no cambió, un crecimiento más lento de seguidores en la playlist todavía no demuestra una pérdida de escuchas para esa canción.
- Ingresos por derechos: ¿Cambió la cuenta de la grabación y la de composición después de que cambiaron las escuchas? Esos reclamos corresponden a partes distintas del sistema de regalías.
Esta secuencia permite identificar quién podría perder dinero. Quien gestiona una playlist y enfrenta un crecimiento más lento de seguidores puede perder alcance. El titular de derechos de una grabación tiene una preocupación económica cuando bajan las escuchas y los ingresos resultantes por la grabación. Un compositor o una editorial debe revisar la cuenta de composición. Reunir los tres conceptos en una sola cifra de “pago de playlist” ocultaría en qué punto ocurrió el cambio.
Haz que la próxima inclusión se pueda medir
Antes de considerar una playlist como una fuente continua de descubrimiento, definan un período de revisión y registren las métricas iniciales. Después, comparen el crecimiento de seguidores con las escuchas de la canción y concilien cualquier cambio en los ingresos con la cuenta de derechos correspondiente. La decisión es práctica: sigan buscando una inclusión cuando genere escuchas relevantes para su catálogo; cambien el plan cuando el rendimiento medido ya no justifique el esfuerzo.
El despliegue del filtro contra el spam y la desaceleración reportada en 50 playlists de usuarios dan a los equipos independientes una razón concreta para hacer esa revisión. No proporcionan una cifra de pagos de Spotify. El dato que deben llevar a la próxima campaña es el cambio en las escuchas de su propia canción después de incluirla en una playlist, seguido del monto que llegó a la cuenta de cada titular de derechos.