El artista zambiano anónimo The Second Voice ha dado el salto internacional con Let Me Be, un single asistido por inteligencia artificial y publicado por Spinnin’ Records. El tema, que cruza Afrohouse y amapiano, se creó con IA para sortear la falta de infraestructura y de vocalistas en el país, y su campaña puso a prueba la posición dividida de la industria musical frente a la transparencia sobre la IA.
Producción asistida por IA y transparencia total
El artista escribió la maqueta, la melodía y la letra íntegramente en una computadora portátil vieja. La IA entró después, para ayudar en la producción final y para generar una voz femenina, algo necesario ante la escasez de recursos de estudio y de vocalistas disponibles en Zambia. Lobke Sander, gerenta sénior de proyectos de Spinnin’ Records, y Clara Rescala, responsable de estrategia de streaming, explican que el sello decidió presentar el tema a las DSP (las plataformas de streaming), a las radios y a los socios con las cartas sobre la mesa desde el primer día, poniendo por delante la historia humana que hay detrás de la tecnología.
“Hace dos años, este artista jamás habría podido sacar adelante este disco por su cuenta con los recursos que tenía, y la IA hizo posible que una idea que llevaba en la cabeza terminara siendo un éxito global”,
señaló Rescala.
La resistencia de los gatekeepers y el relato humano
Esa transparencia se topó con obstáculos serios. Mientras las radios de Alemania, Francia y Países Bajos se mostraron receptivas, las emisoras británicas y plataformas como Deezer frenaron el tema o lo sacaron de sus playlists en cuanto se hizo público el uso de IA. El equipo volvió una y otra vez a los editores con la historia del artista por delante: un compositor carismático que usa tecnología al alcance de cualquiera para salvar barreras geográficas extremas. La demanda orgánica del público, argumentaban, era la que sostenía el impulso del disco.
Un despegue internacional a toda velocidad
Para aprovechar los primeros indicios de viralidad en TikTok y YouTube, Spinnin’ se movió rápido. El sello firmó el tema un viernes y arrancó las campañas de publicidad y de creadores la semana siguiente. Se alió con la agencia sudafricana Dreams Agency para producir contenidos de creadores auténticos, que luego amplificó directamente en Europa y Estados Unidos antes de sumar creadores europeos a través de Round. Esa velocidad de reacción desplazó los principales mercados de streaming del tema de los territorios africanos a Europa, con un fuerte tirón en la radio alemana y en las listas de Spotify.
Con el impulso ya asentado, el equipo pasó al desarrollo del artista a largo plazo. Resolvió varios problemas logísticos en Zambia para rodar un videoclip oficial y preparar el directo del artista, que actúa enmascarado.
Claves estratégicas
- Averigua cómo trata cada socio los temas asistidos por IA. Las DSP, las radios y las plataformas mantienen posturas muy distintas sobre la IA, así que cada una exige un enfoque propio.
- Pasa del marketing de la canción al del artista. En proyectos desconocidos o anónimos, una promoción intensa del tema sirve para dejar huella. Cuando la canción despega, los recursos pueden reorientarse hacia la identidad del artista a largo plazo y hacia su propuesta en vivo.