El Tribunal Superior de Gauteng ha suspendido la decisión del ministro de Deportes, Artes y Cultura, Gayton McKenzie, de disolver el Consejo Nacional de las Artes (NAC), y ha ordenado la reincorporación inmediata de este organismo estatutario mientras se revisa la legalidad de la medida.
El juez A Millar dictó la orden cautelar el viernes, después de que varios miembros del consejo presentaran un recurso de urgencia contra el uso que hizo el ministro del artículo 5(5) de la Ley del Consejo Nacional de las Artes para disolver el organismo el 25 de mayo de 2026. El tribunal también prohibió al ministro nombrar un consejo sustituto hasta que concluya el procedimiento de revisión.
Antecedentes del conflicto
La disolución se produjo tras un intercambio de cartas en abril en el que el ministro instaba al consejo a convocar una reunión extraordinaria para estudiar una propuesta de acuerdo sobre un litigio relativo a las primas de los empleados. El consejo fijó la fecha de la reunión, pero en mayo recibió una segunda carta en la que se informaba a sus miembros de que el organismo había sido disuelto.
En sus escritos, el ministro alegó que había actuado a partir de información creíble que apuntaba a graves fallos de gobernanza en el NAC, entre ellos dudas sobre determinadas decisiones de contratación pública y sobre su funcionamiento general.
Los fundamentos del fallo
El juez Millar concluyó que los demandantes habían acreditado un derecho prima facie a impugnar la decisión del ministro y que existían perspectivas razonables de que el tribunal que resuelva la revisión declare finalmente ilegal la disolución. El magistrado señaló que varias de las acusaciones en las que se apoyó el ministro nunca se plantearon ante el consejo antes de su disolución y que los motivos de la decisión deberán examinarse durante la revisión. El tribunal rechazó el argumento del ministro de que el asunto no era urgente.
Al conceder la tutela cautelar, el tribunal consideró que mantener la disolución podría causar un daño irreparable al NAC y dejar sin objeto la revisión si se nombrara un nuevo consejo antes de determinar la legalidad de la actuación ministerial. El juez Millar añadió que la Ley del Consejo Nacional de las Artes prevé que el gobierno del organismo corresponda a un consejo debidamente constituido y que el director ejecutivo no podía asumir las competencias del consejo una vez disuelto este.
La respuesta del consejo
El consejo existente retomará sus funciones estatutarias a la espera del resultado de la revisión. El ministro fue condenado a pagar las costas del recurso de urgencia, incluidos los honorarios de dos letrados.
En un comunicado, la junta del NAC celebró el fallo y afirmó que «reafirma los principios de la gobernanza conforme a derecho y de la rendición de cuentas institucional». La junta subrayó que el litigio no buscaba proteger cargos individuales, sino preservar el marco de gobernanza estatutario establecido por el Parlamento.
El consejo aseguró que sigue dispuesto a trabajar con el ministro, el departamento, la dirección, el personal y el resto de partes interesadas para reforzar la gobernanza y garantizar una administración responsable y transparente de los fondos públicos. Aunque acogió con satisfacción la orden cautelar, la junta reconoció que la revisión de fondo sigue pendiente y señaló que no hará más comentarios sobre el fondo del caso mientras continúe el proceso judicial. El consejo reincorporado indicó que sus prioridades inmediatas son retomar sus responsabilidades estatutarias, restablecer la continuidad de la gobernanza y ejercer la supervisión estratégica del trabajo del NAC en apoyo de los artistas, los agentes culturales y las industrias creativas de Sudáfrica.