Ariana Grande ha iniciado acciones legales contra un grupo de hackers anónimos acusados de robar y distribuir grabaciones inéditas y videos de detrás de escena. La demanda alega que los individuos han atacado a la artista desde el comienzo de su carrera en 2011.
La demanda, presentada contra acusados anónimos John Doe, afirma que los hackers se infiltraron en las cuentas digitales de productores, fotógrafos y otros colaboradores para obtener archivos confidenciales. Esos archivos fueron luego vendidos por “sumas significativas de dinero”, según el documento legal.
En 2023, el grupo filtró 45 de las canciones inéditas de Grande. La demanda busca obligar a revelar las identidades de los perpetradores. “La demanda tiene como objetivo descubrir las identidades de estos individuos actualmente desconocidos y sin escrúpulos para hacerlos responsables de su conducta invasiva y reprobable”, señala la presentación.
“Es imperativo para la Sra. Grande, en nombre propio y de otros, que dicha conducta sea disuadida en la mayor medida posible”.